lunes, 9 de julio de 2018

RESPETAR



RESPETAR

Respetar es dar espacio a los demás, a sus ideas, a sus convicciones, a su modo de pensar y de sentir. Este respeto comienza a ser realidad cuando respetamos a las personas que están más cerca de nosotros: los familiares, los compañeros de trabajo, de camino espiritual, y a los miembros del grupo social al que pertenecemos.

Respetar implica reconocer los límites de nuestros conocimientos y de nuestra experiencia dentro del contexto de nuestra cultura y de la disciplina que hemos estudiado. También implica reconocer los esfuerzos que la humanidad ha hecho para llegar a donde estamos y los esfuerzos que nosotros hemos realizado tanto para obtener esos conocimientos como para realizar nuestras experiencias.

Respetar significa también mantenernos conscientes de nuestra capacidad para aprender y ser humildes frente al fracaso, a los éxitos y a los errores que cometemos cuando intentamos ir más allá de los límites a los que ha llegado nuestra capacidad de percibir y de comprender.

Saber que no somos infalibles, que cometemos errores por ignorancia, por falta de prevención o por no haber considerado a priori las consecuencias de nuestros actos, nos permite reconocer la condición humana. Este reconocimiento nos impulsa a comprender a cada uno en su contexto y a ayudarnos mutuamente para corregir nuestro curso cuando sea necesario, compensar nuestras falencias y no repetir experiencias que nos perjudican a todos.

Respetar la existencia significa respetar cada instante de nuestra vida y de la de los demás. Por ello no dilapidamos nuestro tiempo ni el de otros; aun nuestros momentos de descanso y de esparcimiento se enmarcan en el contexto integral del significado que damos a la vida.

Respetar el espacio que habitamos es un aspecto de nuestro desenvolvimiento espiritual. Los avances significativos de la convivencia humana y de la mejora de la calidad de vida se han producido, en parte, al comprender la influencia del hábitat en nuestras acciones y relaciones.

Así como la asepsia de un quirófano es básica para el éxito de una operación y la higiene de la cocina es básica para la buena calidad de la comida, en nuestro restringido hábitat particular mantener bellos y en buenas condiciones los lugares y las cosas que usamos expresa nuestro respeto por quienes conviven con nosotros.

Quienes tenemos un ideal espiritual tendemos a subvalorar las cosas materiales, sin darnos cuenta de que todo tiene valor en la vida. Las cosas materiales han sido no solo fruto del sacrificio de quienes las han producido sino también de los que las han concebido para hacernos la vida más confortable y para poder dedicarnos con mayor eficiencia a nuestras tareas. Esta conciencia nos mueve a respetar su valor, a cuidarlas y mantenerlas en buenas condiciones. La mayoría de las cosas que utilizamos nos sobreviven y son valiosas para la vida de otras personas.

Respetar la naturaleza y el medio ambiente implica ser conscientes de los cambios que producimos con nuestras acciones. Si bien cualquier cosa que hacemos afecta al medio ambiente, podemos actuar de manera que el impacto que producimos no perjudique a las generaciones futuras.

Respetar las leyes de convivencia del lugar donde vivimos nos permite desenvolver nuestra responsabilidad individual. Es precisamente esta responsabilidad la base de nuestra libertad en relación con la sociedad.

Respetar la confianza que los demás depositan en nosotros es ser fieles a los compromisos que asumimos. Esta fidelidad genera un vínculo de credibilidad que alimenta la construcción de significados compartidos.

Un proverbio chino dice: “Cuando bebas el agua, recuerda el manantial.” Asimismo podemos

decir que el respeto y la reverencia nacen de nuestra conciencia creciente de la fuente divina que nos da vida y nos alimenta.

Libro.- Método de Vida

Autor.- Cafh

jueves, 21 de junio de 2018

¿QUÉ RECHAZAS?


¿QUÉ RECHAZAS?
Cuando rechazamos a gente e ideas porque el mundo entero no está de acuerdo con ellos, eso hace que nos sintamos bien. Pero al mismo tiempo conseguimos quedarnos vacíos por dentro. Al rechazar lo que podría funcionar, rechazamos nuestro propio crecimiento. Rechazamos lo que es posible.
No importa si a alguien le gusta más el libro que estás leyendoy te gusta. No importa si el método curativo que funcionó para ti no funciona para nadie más.
Lo que importa, eres tu. Tu felidicad. Tu salud. Tu curación. Tu bienestar.
La verdad es que ningún método funciona para todo el mundo. Ningún profesor es bueno para todo el mundo. Ningún libro va a inspirar a todo el mundo.
Todo viene del interior. Tu eres la primera y última autoridad en tu vida.
En vez de rechazar lo que es posible que te haga sentir bien, ¿Qué puedes aceptar, para poder crecer?.
El rechazo es a menudo un modo de desviar los mensajes. Es un mecanismo de autodefensa. Si rechazas el libro, la idea o el método que se te ofreció, consigues sentirte bien y, quedarte justamente donde estás.
La clave, no es rechazar, o desaprobar, sino "Digerir".
Tu eres, la autoridad final sobre tu vida. Sintonízate contigo mismo y, haz lo que sea correcto para ti. Y, mientras lo haces, estáte pendiente en aquellas ocasiones en la que puedas estar rechazando el siguiente regalo que llegue a tu camino.
Libro.- "El Poder de la Atracción"
Autor.- Joe Vitale.

martes, 5 de junio de 2018

LA NO-RESISTENCIA


LA NO-RESITENCIA

La No-Resistencia es uno de los Principios más mal entendidos del Éxito y, el no practicarlo mantiene a mucha gente sin sentir Gratitud.

La No-Resistencia, es simplemente tomar la actitud mental de que sea lo que sea, es justamente lo que está siendo y, no luchamos contra ella.

Mantén en mente, que la No-Resistencia no significa que tienes que ser una alfombra sobre la cual cualquiera se para. Solo significa que no tienes que ponerte a discutir con la Realidad. Lo que es, es.

En vez de argumental contra la Realidad, aplica una de las Leyes Universales, la Ley de los Polos Opuestos (Ley de Polaridad). Esta Ley, simplemente dice que todo tiene dos lados que son opuestos e iguales. Cada situación que se ve  mal tiene un equivalente de bien, si es que lo buscamos.

Tienes la posibilidad de elegir. Como sea que lo llames, es lo que se hace Realidad para ti.

He podido ver que la Resistencia (llamar a algo malo), incrementa el sufrimiento y, prolonga la experiencia. ¡Poner la energía en la experiencia mala solo crea más de la misma!. El valor de la No-Resistencia es que realmente acelera el Proceso y nos lleva a lo Bueno más rápido.

¡Encuentra, entonces, el Bien en la situación y, sé agradecido por ello!. Esto redirige la Energía a lo que quieres.



Libro.- “El asombroso Poder de la Gratitud”

Autor.- Joe Vitale


viernes, 1 de junio de 2018

EL TAMARILLO


EL TAMARILLO

Solanum betaceum es un arbusto de 3 a 4 m de altura, con corteza grisácea y follaje perenne, las primeras descripciones históricas lo hacen probablemente autóctono de Perú, Bolivia y algunos lugares ...

Nombre científico: Solanum betaceum

Familia: Solanaceae

Reino: Plantae

Categoría: Especie

Clasificación superior: Solanum

Especie: Solanum betaceum


Este fruto es también conocido con el nombre de ‘tomate de árbol’ y se cultiva en zonas tropicales como Colombia y Brasil. Este preciado alimento es muy similar al tomate común, pertenece a la familia de las Solanáceas y  es absolutamente rico en calcio, magnesio, fósforo, hierro, provitamina A y vitaminas C, E y B6.

Beneficios  para la salud

Se aconseja su consumo a la hora de prevenir y reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares y el cáncer, gracias a la presencia de vitaminas antioxidantes como la vitamina A y C.

Por otro lado, gracias a que la vitamina C ayuda en la absorción del hierro, el tamarillo es interesante en personas con anemia ferropénica, siempre y cuando su consumo se acompañe en la dieta de alimentos ricos en hierro.



Es beneficiosa en el control de la diabetes.

Rico en vitaminas. El tomate de árbol es un fruto muy rico en vitaminas, entre las que destacan la provitamina A, la B6, la vitamina C y la E.

Rico en fibra. Su consumo ayuda en la regulación del tracto intestinal, haciendo que el sistema digestivo se mantenga sano.

Rico en minerales. Entre los que cabe destacar el calcio, hierro, fósforo y magnesio.

Elevada acción antioxidante. De la que se beneficia nuestro sistema inmunológico y nuestra visión.

Bajo en calorías. Esta propiedad hace de esta fruta un estupendo aliado en programas de reducción de peso.

Baja la presión arterial. Esto se debe a una de las sustancias presentes en el fruto, denominada ácido gamma aminobutírico. Por ello, es una fruta especialmente indicada para aquellas personas que sufren de hipertensión.

Reduce el colesterol. Su consumo ayuda a reducir en nivel de colesterol en sangre, ya que presenta vitamina F, nombre con el que designa a los ácidos grasos poliinsaturados. Estos ácidos disminuyen el colesterol ayudando con ello a cuidar nuestro sistema cardiovascular.

Consumo

Existen diversos tipos de frutos que se caracterizan por una diferente coloración. Los de piel más rojiza son más dulces que los de piel amarilla, en los que el sabor agridulce está más marcado. La mejor manera de consumirlo es en crudo, tanto solo como, por ejemplo, en ensaladas, ya que así se mantienen intactas todas sus propiedades. También se pueden preparar licuados, en los que se use solo o en combinación con otras frutas.  Si se desea, el tomate de árbol puede ser usado para preparar postres y mermeladas.

Fuente.-


cocina-casera.com


miércoles, 30 de mayo de 2018

20 HÁBITOS PARA SER FELIZ


20 HÁBITOS PARA SER FELIZ
AUTOR ANÓNIMO

Aquí tienes 20 hábitos que practican las personas felices, y que puedes introducir en tu día a día:

1.Rodearse de Personas Felices

La alegría es contagiosa. Investigadores del Framingham Herat Study, quienes estudiaron la propagación de la felicidad durante 20 años, encontraron que rodearnos de personas felices “nos hace más propensos a ser felices en el futuro”.

2. Sonríe para mejorar tu Estado de Ánimo

Según un Estudio publicado en Academy of Management Journal, generar un Pensamiento Positivo (y sonreír mientras lo haces) incluso aunque no te sientas muy animado, puede aumentar tus niveles de felicidad y mejorar tu productividad.

 Es importante que esta sonrisa sea de verdad: el Estudio reveló que fingir una sonrisa cuando sentimos Emociones Negativas puede llegar a empeorar tu Estado de ánimo.

3. Cultivar la resiliencia

De acuerdo con el psicólogo Peter Kramer, es la Resiliencia (y no la felicidad), lo opuesto a la Depresión: Las personas felices saben cómo recuperarse de un fracaso. La Resiliencia es como un trampolín ante las adversidades a las que los Seres Humanos tenemos que hacer frente. Cómo dice el proverbio japonés: “Si caes siete veces, levántate ocho”.

4. Tratar de ser Feliz

Según dos Estudios recientes publicados en The Journal of Positive Psychology, solamente con tratar de ser Feliz puedes incrementar tu Nivel de Bienestar. Los Estudios revelaron que aquellos que trataron activamente de sentirse más felices, lograron los mayores niveles de Estado de Ánimo Positivo.



5. Ser Conscientes de lo Bueno

“Dedicar tiempo a ver las cosas que nos van bien significa estar recibiendo pequeñas recompensas a lo largo del día”, dice la doctora Susan Weinschenk. “Esto puede ayudar a nuestro Estado de Ánimo”. Y, como explica el doctor Frank Ghinnasi, el ser consciente de las cosas habituales de tu día a día puede generar sensaciones de Logro.

6. Apreciar los pequeños Placeres

Las Personas felices se toman un tiempo para valorar las pequeñas cosas como Placeres. Encontrar un sentido a las cosas simples y habituales, así como agradecer por lo que tenemos, está asociado a una sensación de alegría y satisfacción.

7. Dedicar parte de tu tiempo a Dar a los Demás

Un Proyecto de Investigación llamado “American´s Changing lives”, encontró gran cantidad de beneficios asociados al Altruismo: “El Voluntariado es bueno para la Salud, tanto Mental como Físicamente. Personas de todas las edades que trabajaron como Voluntarios se sintieron más felices y experimentaron una mejor Salud Física y menor Depresión”, informó Peggy Thoist, líder de uno de los estudios.

8. Perder la Noción del Tiempo

Cuando estás inmerso en una actividad estimulante y desafiante entras en un Estado llamado “Fluir”, el cual aporta sensaciones relacionadas con el éxito. Como explica la Organización ‘La búsqueda de la felicidad’: “Para alcanzar este Estado se debe ver la actividad como voluntaria, placentera, desafiante y tener unos objetivos claros para poder alcanzarlos.”

9. Sustituir las Conversaciones Triviales por conversaciones más profundas

Son las conversaciones en las que hablamos de lo que nos motiva y da significado a nuestra vida, las que nos hacen sentir bien. Un Estudio publicado en Psychological Science encontró que aquellas personas que formaban parte de Conversaciones más profundas, y menos Triviales, sintieron más sensaciones de satisfacción.

10. Gastar Dinero en otras Personas

Tal vez el dinero compre la felicidad. Un Estudio publicado en Science encontró que gastar dinero en otras Personas tiene más impacto en la Felicidad que gastarlo en uno mismo.

11. Escuchar a los Demás

“Al escuchar demuestras confianza y respeto por las Personas, reforzando así las relaciones. Además, el comprender a los demás y transmitir confianza es una prueba de que eres una Persona Positiva y segura de ti misma”, dice David Mezzapelle, autor de ‘Contagious Optimism’. Según este autor, saber Escuchar nos hace experimentar sensaciones que fomentan el incremento de nuestro bienestar.

12. Mantener el Contacto con las Personas

“Hay una profunda necesidad de pertenencia que aparece cuando interactuamos con los amigos”, dice John Cacioppo, director del Centro de Neurociencia Cognitiva y social en la Universidad de Chicago. Los medios de comunicación, aunque permiten mantener el contacto con las personas, no nos permiten tocarnos, lo cual aporta felicidad y disminuye la ansiedad.

13. Mirar el Lado Positivo de las cosas

El Optimismo aporta grandes beneficios a la salud: disminuye el Estrés, mejora la tolerancia al Dolor y, como revela un Estudio del Huffpost Healthy Living, aumenta la esperanza la vida de los enfermos de Corazón.

14. Valorar la buena Música

La música es poder. Durante 3 meses, investigadores de Group Health Research Institute, encontraron que Pacientes con trastornos de Ansiedad que simplemente escucharon Música, tuvieron los mismos síntomas de disminución de la Ansiedad que aquellos que habían recibido 10 horas de Masajes Terapéuticos.

15. Ser Espiritual

“El día de hoy, y todos los días, adopta como tu Mantra personal: Soy lo que Soy. Y lo que Soy es Maravilloso.”

Según los Estudios, existe una conexión entre la Práctica Espiritual y la sensación de bienestar. Por un lado, los hábitos que promueven la felicidad (como la gratitud, compasión y caridad) son generalmente promovidos en Convenciones Espirituales. Por otro lado, el formularnos preguntas importantes nos ayuda a dar a nuestras vidas un significado: En un Estudio de 2009 se encontró que los niños que sentían que sus vidas tenían un propósito eran más felices.

16. Hacer Ejercicio

“El Ejercicio libera Endorfinas y las Endorfinas te hacen feliz”. Está demostrado que el Ejercicio alivia los Síntomas de Depresión, Ansiedad y Estrés gracias a la liberación de sustancias químicas en nuestro Cerebro, las cuales fomentan sentimientos de felicidad y relajación.

17. Salir a la Calle

Si quieres sentirte vivo, una dosis de aire fresco promueve la sensación de vitalidad según varios Estudios publicados en The Journal of Health Psychology. “La Naturaleza es el combustible de nuestra Alma” dice el doctor Richard Ryan, autor principal de los Estudios.

18. Pasar tiempo con la Almohada

Según el doctor Raymonde Jea, director en medicina del sueño del Hospital St. Lukés-Roosevelt, un sueño reparador puede ayudar a reducir los Niveles de Ansiedad y mejora la Estabilidad Emocional.

19. Reír Mucho

La Risa es la mejor medicina; libera sustancias químicas que mejoran la tolerancia al Dolor y al Estrés. “La respuesta del cuerpo ante una Risa repetitiva es similar al efecto que provoca el Ejercicio Repetitivo”, explica el doctor Lee Berk, principal investigador de un Estudio sobre los efectos de la Risa en el cuerpo.

20. Caminar con buen Paso

La forma de Caminar puede afectar directamente a nuestro Estado de ánimo. En un experimento, Snodgrass pidió a un grupo de participantes que caminasen durante 3 minutos: La mitad de ellos lo hicieron con pasos largos, balanceando los brazos y con la cabeza alta y, la otra mitad, con pasos cortos, arrastrando los pies y mirando al suelo. Los resultados del estudio revelaron que fue la primera mitad de los participantes quienes alcanzaron mayores niveles de felicidad tras el paseo.

domingo, 27 de mayo de 2018

LOS IMPULSOS




                              
                                  Libro.- “Mindfulness para la Felicidad”
                                         Autor.- Ruth A. Baer

Los impulsos (también conocidos como tendencias de acción) son deseos de comportarse de determinadas maneras. A veces actuamos movidos por tales impulsos, y eso es la conducta inducida por las emociones; en otras ocasiones, nos reprimimos. La mayoría de las emociones acarrean impulsos de hacer cosas concretas. Si estás deprimido, quizá tengas el impulso de quedarte en la cama todo el día; si estás furioso, quizá tengas deseos de gritar, decir palabrotas, arrojar cosas o dar portazos; si la ansiedad te come, probablemente experimentes el impulso de huir de la situación. Por ejemplo, si tienes miedo a las multitudes, pero un amigo te convence de que vayáis al cine, quizá sientas el impulso de marcharte cuando veas que el cine está casi lleno. Las emociones positivas también conllevan impulsos, como el de dar palmadas cuando eres feliz o abrazar a alguien que quieras.

1 – Las emociones nos facilitan información importante

El miedo es una señal de que algo en el entorno puede representar una amenaza. La tristeza nos alerta de una pérdida importante o un contratiempo personal. La furia es un mensaje de que hemos sido perjudicados. Y la culpa sugiere que hemos perjudicado a otra persona.

2 - Las emociones nos motivan y preparan para realizar acciones constructivas.

Si un coche se dirige a toda velocidad hacia ti mientras cruzas la calle, el miedo te proporciona la energía para que te apartes de su camino de un salto. Si tienes que presentar una importante ponencia de forma inminente, la ansiedad puede provocar que te metas a fondo en el tema en cuestión, practiques la exposición y preveas las probables preguntas de la audiencia. Cuando padeces una pérdida importante, la tristeza reduce tus niveles de energía y te induce a que te retires de las actividades normales. Esto es útil durante cierto período porque te concede tiempo para que aceptes la pérdida y te adaptes a tus nuevas circunstancias.

La furia te da energía para realizar cambios en situaciones injustas, y

te puede motivar para que defiendas tus derechos o los de los demás. La culpa te impele a que te disculpes y resarzas a quien hayas podido perjudicar.

El amor te motiva para que cuides a los demás, y la pasión te proporciona la energía para realizar hazañas creativas. En general, las emociones nos pueden proteger de sufrir daños, nos llenan de energía para conseguir metas importantes y nos ayudan a mantener nuestras relaciones, si las tratamos de forma provechosa.

3 – Las Emociones informan a los demás.

Las expresiones faciales, la conducta, el tono de voz y el lenguaje corporal comunican a los demás cómo nos sentimos, lo cual les posibilita ayudar, si está en sus manos. La tristeza permite que los demás sepan que necesitamos apoyo; la furia les dice que nos sentimos maltratados, y el miedo, que necesitamos protección.

Dadas todas estas dificultades, es comprensible que algunas de nuestras conductas inducidas por las emociones sean improductivas o hasta dañinas. Caemos en la trampa de diversas maneras:

• Nos vemos atrapados en nuestra herencia genética de sentir emociones que evolucionaron para situaciones anteriores a los tiempos actuales. Para comportarse de acuerdo con las normas sociales contemporáneas, a veces tenemos que suprimir o anular nuestras emociones. Esto es difícil y provoca tensión.

• También acabamos atrapados en los efectos inmediatos de la conducta inducida por las emociones, que suelen parecer satisfactorios en el momento, pero que a la larga originan problemas.

• Nos quedamos atrapados en una característica exclusivamente humana: la capacidad para sentir emociones sobre nuestras propias emociones. A éstas se las denomina “emociones secundarias”.

La Emoción Secundaria se produce como «reacción» a otra emoción.

Cuando pensamos en las emociones secundarias, es importante tener

presentes varias cuestiones:

• La emociones secundarias son frecuentes. Podemos enfurecernos por sentir ansiedad, avergonzarnos por entristecernos, angustiarnos por deprimirnos, y así un montón de combinaciones más.

También podemos sentirnos culpables por ser felices, avergonzarnos por lo mucho que queremos a alguien o preocuparnos por la terminación de nuestra satisfacción.

• Las emociones secundarias se aprenden por experiencia. Si un niño es permanentemente abochornado por expresar su rabia, tal vez aprenda que la rabia es mala o inconveniente. Sentirse avergonzado siempre que aparezca la furia se convierte entonces en una pauta para toda la vida.

• Las emociones secundarias son provocadas por los juicios negativos sobre las emociones primarias. Si te dices que estás reaccionando de forma desmedida, que tu emoción primaria es inconveniente, mala, tonta, loca, débil, estúpida o inmadura, acabarás molesto contigo mismo por tener la emoción primaria. Esto es algo lamentable, porque las emociones primarias son reacciones naturales a los acontecimientos o situaciones, y criticarnos por tenerlas no hace más que empeorar las cosas, pues de esta manera las emociones se hacen más fuertes, duraderas y complicadas.

• Una vez que las emociones secundarias han complicado la situación, hay muchas más probabilidades de que se dé una insana conducta inducida por las emociones.


miércoles, 23 de mayo de 2018

EL INSOMNIO


El INSOMNIO

¿No hemos tenido nunca dificultad para dormir? Yo creo que casi todos la hemos tenido alguna vez. También en esto parecemos diferenciarnos de los demás animales. Los pernos y los gatos parecen dormir con relativa facilidad en cualquier parte, mientras que los humanos nos compramos colchones de fantasía y tomamos toda suerte de medicamentos para conseguir un estado de K.O.

No se necesita demasiada introspección para ver que la enfermedad de pensar juega un papel decisivo en esto. Cuando no podemos dormir, la mente revolotea entre pensamientos del pasado y del futuro: estamos ocupados resolviendo problemas, anticipando desastres o repasando infortunios cuando en realidad podríamos estar deseando. Muchos de nuestros pensamientos son amedrentadores, de los que activan el sistema “lucha o huye”. No es de sorprender que una función de este sistema sea precisamente mantenernos despiertos: no nos gustaría empezar a dormirnos cuando nos está acechando un tigre. Nuestro problema es que los tigres de dentro pueden estar acechándonos durante toda la noche.

Uno de estos tigres suele ser la ansiedad ante la posibilidad de no dormir lo suficiente. Por eso nos suele resultar más fácil dormir los viernes o sábados por la noche que los domingos. Los viernes y los sábados pensamos: "No pasa nada si no me duermo enseguida. Puedo quedarme durmiendo hasta tarde mañana”. Los domingos, en cambio, es más probable que pensemos: “Si no me duermo pronto, estaré zombi mañana, y tengo tanto que hacer...”. La ansiedad por dormirnos pronto puede ser la mayor amenaza a la que nos enfrentamos cuando estamos dando vueltas en la cama. Entre otros tigres internos, figura también todo nuestro surtido de temores y pesares, los cuales parecen tener preferencia por visitarnos de noche, cuando tenemos la guardia más baja.

Dado que el insomnio, al igual que otros problemas relacionados con el estrés, se alimenta tanto de nuestra lucha contra los síntomas como de otros problemas emocionales, no es de extrañar que la práctica de la plena conciencia pueda ser sumamente provechosa. La cual funciona mejor cuando se combina con otras técnicas.

Los tratamientos convencionales del insomnio sin medicación se centran en tres estrategias generales: control del estímulo, higiene del sueño y relajación. El control del estímulo se propone enseñarnos a asociar la cama con el sueño. Para ello, se nos desaconseja leer, ver la tele o comer en la cama. La mayor parte de los planteamientos aconsejan a los pacientes reservar la cama sólo para dormir y practicar el sexo*. Además, sugieren que, si no nos dormimos pasados unos veinte minutos nos levantemos a leer o tomar un poco de té (sin cafeína), y no volver a la cama hasta que no nos sintamos cansados (se trata con esto de no asociar la cama con dar vueltas de un lado para otro).

El segundo planteamiento, la higiene del sueño, se propone establecer un modelo de sueño regular por la noche. Esto se consigue yendo a la cama a la misma hora todas las noches, levantándonos a la misma hora todas las mañanas y evitando echar sueñecitos, aunque hayamos dormido poco por la noche. De esta manera no caeremos en el modelo de recuperar el sueño por el día para luego sentirnos completamente despabilados por la noche.

El tercer planteamiento es el entrenamiento de la relajación. Se trata con esto de, al practicar la relación, poder invertir el desencadenamiento de la reacción "lucha o huye” e irnos antes a dormir.

Libro.- “La Solución Mindfulness”

Autor.- Ronald D. Siegel